¿En qué se basa el Shiatsu?
La teoría médica japonesa y china son las fuentes del
Shiatsu.
Al igual que en la Acupuntura se parte de que actuando
sobre determinados puntos de nuestro organismo podemos
curar o mejorar muchas enfermedades.
La presión de los puntos se aplica de forma coordinada con
la respiración del paciente para conseguir de esta manera
una mayor relajación y mejor "fluir" de la Energía.
Se ha demostrado que la prevención, el mantenimiento y la
mejora de la salud integral son factores sobre los que
incide el Shiatsu, por ello está considerado como eficaz
en el campo de la medicina preventiva, careciendo de
efectos secundarios.
¿En qué nos puede ayudar el Shiatsu?
Sobretodo en la superación de las llamadas "enfermedades
modernas": estrés, ansiedad, depresión, neurosis,
insomnio, algias en general, tensiones musculares,
desórdenes de los sistemas metabólico, endocrino, urinario
y reproductor, estreñimiento, colitis, entre muchas otras.
Lo que es evidente es que si por un lado estamos relajando
al paciente y por otro lado le estamos equilibrando la
energía de cada órgano, está claro que podemos incidir
sobre muchas enfermedades.
Si ha esto le añadimos que es muy placentero, aquí tenemos
la clave del éxito de esta terapia japonesa.
Origen e historia del Shiatsu
Aunque en casi todas las culturas que se usaba el masaje
como terapia se conocía la relación entre la estimulación
de unos puntos y zonas del cuerpo y la mejoría de ciertas
dolencias el Shiatsu, como tal, proviene del Japón.
En una de las corrientes de Shiatsu hubo algunos
terapeutas paramédicos que formaron la Asociación de
Terapeutas de Shiatsu en 1925 para diferenciarse de los
"masajistas", que daban "masajes relajantes", empezando
así a separar las connotaciones que la palabra masaje
podía conllevar en occidente.
Desde entonces, diversos profesionales, tanto orientales
como occidentales, se dedican a adaptar las técnicas del
Shiatsu dentro del marco académico occidental. |