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Existen muchos tipos de cáncer, y en algunos de ellos hay
una relación clara con factores ambientales, como el
cáncer de pulmón y el hábito de fumar, o el cáncer de piel
y la exposición excesiva al sol. Otros, en cambio, están
vinculados a cuestiones hereditarias. En el caso del
cáncer de mama, por ejemplo, las hijas de mujeres que lo
han padecido tienen mayor predisposición a padecerlo.
Cabe señalar que el cáncer es un amplio grupo de
enfermedades que se caracterizan por el crecimiento
descontrolado de células anormales. Mientras que las
células normales se reproducen de manera ordenada y crecen
con un propósito –como, por ejemplo, cerrar heridas-, las
células cancerosas crecen sin una razón especial. Se
multiplican sin control destruyendo tejidos normales y
pueden diseminarse a diversas partes del cuerpo.
En el hombre, los tumores más comunes son los de piel,
próstata, pulmón y colon o recto. En las mujeres, los de
piel, mama, colon, recto, pulmón y útero. Para ambos sexos
combinados, los tipos más comunes son los de pulmón,
colón, recto y piel.
La importancia del medio ambiente
Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse, pero no todos.
La mayoría de los tumores de pulmón pueden prevenirse si
no se fuma cigarrillos. Y los de piel pueden prevenirse si
se evita la excesiva exposición al sol o se emplean
pantallas solares. Asimismo, ciertos tipos de tumores
producidos por factores ocupacionales o ambientales pueden
evitarse eliminando o reduciendo el contacto con los
elementos carcinógenos.
Prevenir es evitar que algo ocurra; en cambio, cuando se
habla de detección precoz, los médicos se refieren a la
posibilidad de enterarse con tiempo de que algo está
ocurriendo para poder hacer algo al respecto. Si un cáncer
puede ser detectado antes de que avance desde su lugar de
origen, es mucho más sencillo realizar un tratamiento con
éxito. Por ejemplo, un cáncer de mama detectado
precozmente en su estadio local tiene una tasa de
sobrevivencia del 91 por ciento. Pero esta tasa baja al 69
por ciento si se detecta una vez que se ha diseminado a
los ganglios de la axila.
Por otro lado, los especialistas identificaron algunos
casos puntuales en que se ha demostrado que existe un
factor hereditario vinculado con la enfermedad. Se
observo, en el caso de mujeres que han hecho tratamiento
con estrógenos en altas dosis, que sus hijas desarrollaron
cáncer de vulva. Es una relación vista frecuentemente y
está bien establecida con estudios de gran número de
pacientes en los Estados Unidos. Estos tratamientos con
altas dosis de estrógenos se realizaban en el pasado;
ahora se los dejo de lado.
Genética predictiva
Otra enfermedad que se hereda es la denominada poliposis
múltiple, que ataca a personas jóvenes y que es una
manifestación temprana del cáncer de colon. Se trata de
una variedad muy agresiva y de muy difícil tratamiento.
Con respecto al cáncer de próstata, que es uno de los más
comunes en el hombre y está en aumento, no se ha
establecido una relación directa con la herencia. Sin
embargo, en los casos en que hay antecedentes familiares,
los especialistas recomiendan iniciar los controles
periódicos en una edad más temprana, a partir de los 45
años. Este tipo de tumor tiene la ventaja de que, si se
detecta en forma temprana, permite el control de la
enfermedad.
Estos casos son los más conocidos; sin embargo, a medida
que se avance en el conocimiento del genoma humano, se
podrá saber con mayor precisión qué enfermedades se pueden
llegar a padecer por cuestiones genéticas. De este modo,
será posible anticiparse varios años al desarrollo de un
tumor, sobre todo en aquellas familias donde hay una
predisposición a padecerlo, dado que lo que se hereda es
una predisposición.
Se prevé que en un futuro próximo la realización de
estudios genéticos permitirá establecer casi con precisión
quién va a padecer cada tipo de cáncer.
Fuente: BuenaSalud |