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La mala postura y adaptación ergonómica, el estar mucho
tiempo sin levantarse del asiento, son las principales
causas que provocan los trastornos músculo-esqueléticos:
problemas de espalda, espodilitis, cervicalgia, lumbalgia,
etc.
Es fundamental el estado físico del trabajador para
prevenir o mejorar estos problemas. El fortalecimiento de
la musculatura cervical, dorsal y lumbar, es muy
importante para la prevención de estas lesiones.
El porcentaje de curación es alto, y la mayoría de los
casos se solucionan en un plazo relativamente corto (entre
1 y 3 meses), pero es elemental el tratamiento con
especialistas (traumatólogos y fisioterapeutas) para
lograr la recuperación y luego adquirir correctos hábitos
posturales.
Para la prevención los especialistas enseñan ejercicios
para realizar regularmente. Al principio, de estiramiento
de los diferentes músculos de la espalda para prepararla,
y luego otros para fortalecerla. Además, enseñan pautas
para corregir los malos hábitos posturales, que son los
que provocan, generalmente, estos trastornos.
Otro factor fundamental para prevenir problemas, no sólo
de espalda, sino también oculares, es la ubicación de los
elementos de trabajo.
Adoptar algunas medidas sencillas puede prevenir molestias
oculares, un trastorno que sufren el 50%. Los oftalmólogos
recomiendan parpadear seguido, mirar lejos reiteradamente
y disminuir el tiempo de concentración continuo en la
actividad que se este realizando.
La pantalla de la computadora no debe estar por encima del
nivel de los ojos, sino que a unos 10 a 20º por debajo, y
a una distancia de mínimo 50cm de estos.
Mantener la vista fija durante mucho tiempo sin parpadear
provoca menor producción de lágrima, que deriva en
sequedad ocular.
Dentro de la jornada laboral también son elementales los
períodos de descanso. Si no se los realiza, además de
fomentar los problemas de espalda y oculares, puede
generarse estrés, y éste provocar dolores de cabeza, menor
rendimiento y disminución de la concentración.
Carina Barber |