|
Los médicos afirman que existen más de 80 enfermedades vinculadas
con los trastornos del sueño. Se pueden agrupar en tres
grandes tipos: insomnio, sueño durante el día y conductas
anómalas durante la noche.
El insomnio y la apnea del sueño son las más comunes de
las afecciones. Los que sufren apnea del sueño no pueden
lograr un buen descanso, porque éste es interrumpido a lo
largo de la noche por momentos en los que se corta la
respiración durante unos segundos. En lo que respecta al
insomnio hay varios tipos: el que se produce por causas
externas (ruidos molestos, una cama incómoda), el
relacionado con enfermedades físicas (dolor, malestar) y
el de origen psicológico. Pero el insomnio más habitual es
el que padecen las personas que no pueden relajarse y que
tienen un nivel alto de estrés.
Los expertos coinciden en que la dificultad para
concentrarse en el trabajo, la excesiva irritabilidad y la
somnolencia constante, prolongadas durante cierto tiempo,
son síntomas de alarma. Si persisten, estos problemas se
pueden agravar y afectar la presión arterial, el sistema
inmunológico y el metabólico.
Recomendaciones para combatir el insomnio:
-Procure evitar cenas pesadas y abundantes.
-No consuma cafeína, bebidas alcohólicas o cigarrillos, al
menos 4 horas antes de ir a dormir.
-No realice ejercicios antes de acostarse.
-No duerma durante el día.
-Si toma medicamentos, consúltele a su médico si pueden
afectarle el sueño.
-Trate de acostumbrarse a acostarse y levantarse en
horarios fijos.
-Acondicione el dormitorio para que sea cómodo, tranquilo,
sin filtraciones de luz y ruido, y que tenga una
temperatura agradable.
-Si puede, haga un baño de inmersión antes de acostarse,
con productos naturales o sales relajantes.
-Tome una taza de leche caliente o un té de tilo o
valeriana.
-Al acostarse procure relajar su cuerpo, y liberar su
mente de pensamientos.
-Evite discusiones o problemas antes de ir a dormir. No se
acueste enojado o malhumorado, trate de resolver lo que le
molesta antes.
-Si no puede dormirse, no se ponga nervioso, lea un libro
o escuche música suave hasta que sienta sueño.
Si estas recomendaciones no lo ayudan, consulte con un
especialista para investigar en profundidad cuales son las
causas de su trastorno de sueño. En lo posible, no recurra
a pastillas para dormir, a no ser que su insomnio sea
crónico y su médico considere que no hay otra solución.
Fuente: Carina Barber |